La propuesta de la CMA aborda dos barreras. Por un lado, exigiría a Apple ofrecer acceso a través de los dos principales estándares tecnológicos usados internacionalmente para pagos sin contacto, secure element (SE) y host-based card emulation (HCE), de modo que las empresas puedan elegir la tecnología que mejor se adapte a sus modelos de negocio; actualmente Apple solo permite el estándar SE en el Reino Unido. Por otro lado, busca que el acceso sea comercialmente viable mediante principios de fijación de precios orientados a tarifas sustancialmente más bajas que las actuales, sin desconocer una remuneración razonable para Apple. Según la autoridad, esto podría impulsar productos como billeteras digitales, identificaciones digitales, llaves para vehículos, hoteles y oficinas, pases de viaje y programas de fidelización.
Sarah Cardell, directora ejecutiva de la CMA, señaló que las restricciones técnicas y comerciales de Apple han dificultado que empresas retadoras innoven y compitan, y que eliminarlas puede abrir la puerta a nuevos productos desarrollados en el Reino Unido. Por su parte, David Geale, de la Financial Conduct Authority (FCA), destacó que un mejor acceso y tarifas más bajas favorecerían la competencia, la elección de los consumidores y la expansión de la banca abierta. La consulta, enmarcada en la Digital Markets, Competition and Consumers Act 2024 tras la designación de Apple como proveedor con estatus de mercado estratégico, estará abierta hasta el martes 17 de noviembre de 2026, tras lo cual la CMA adoptará una decisión definitiva. El caso se suma a la tendencia regulatoria global que busca limitar el control de las grandes plataformas tecnológicas sobre infraestructuras clave para la innovación digital.

