El Ministerio de Salud y Protección Social expidió el Decreto 0380 de 2026, mediante el cual se establecen nuevos requisitos técnicos para la fortificación obligatoria del arroz blanco, la harina de maíz y la harina de trigo, consolidando un cambio estructural en la regulación sanitaria de alimentos de consumo masivo en Colombia. Esta normativa tiene como objetivo principal mejorar la nutrición de la población colombiana y contribuir a la prevención de deficiencias de micronutrientes.
Desde el punto de vista regulatorio, el decreto introduce obligaciones directas para productores, importadores y comercializadores, quienes deberán garantizar que estos productos contengan niveles mínimos de nutrientes como hierro, zinc, ácido fólico y vitaminas específicas, conforme a parámetros técnicos definidos. La medida aplica tanto a productos de fabricación nacional como a aquellos provenientes del exterior, lo que implica un impacto relevante en las dinámicas de comercio internacional y en los procesos de nacionalización.
Adicionalmente, la normativa refuerza los requisitos de control de calidad y etiquetado, exigiendo la declaración explícita de la fortificación en los empaques y estableciendo responsabilidades claras bajo esquemas de autocontrol. En este sentido, el INVIMA tendrá un rol clave en la inspección, vigilancia y control del cumplimiento.
El decreto contempla un período de transición de 24 meses, durante el cual los actores del mercado deberán ajustar sus procesos productivos, logísticos y regulatorios. Finalizado este plazo, el cumplimiento será obligatorio y su inobservancia podrá dar lugar a sanciones sanitarias.
Con esta medida, Colombia avanza hacia la modernización de su marco regulatorio en alimentos, alineándose con estándares internacionales y priorizando la protección de la salud pública.

