Entre las principales novedades se encuentra la obligación de que las partes informen al tribunal, desde las primeras etapas del proceso, su intención de promover un procedimiento sumario. Asimismo, antes de presentar la solicitud, será obligatorio celebrar una conferencia de gestión del caso (Case Management Conference), durante la cual el juez evaluará si la controversia puede resolverse de manera adecuada mediante un summary judgment o un summary trial. Las directrices también identifican los tipos de asuntos que podrían resolverse por esta vía y establecen un mecanismo para solucionar desacuerdos entre las partes sobre la procedencia del trámite sumario, imponiendo además un plazo de treinta días para que el juez decida dichas controversias.
Finalmente, las directrices buscan garantizar que los procedimientos sumarios aceleren, y no retrasen, la resolución definitiva de los litigios. En consecuencia, cuando un summary judgment o un summary trial no resuelva la totalidad del caso, el tribunal deberá convocar una nueva conferencia de gestión dentro de los veinte días siguientes para fijar el cronograma de las cuestiones pendientes. Con estas medidas, la Corte Federal pretende dotar a los litigios de propiedad intelectual de mayor previsibilidad, reducir costos procesales y fomentar el uso de mecanismos expeditos para resolver controversias cuando ello resulte apropiado.

