FinCEN también anunció que eliminará toda la información previamente reportada por personas estadounidenses de su base de datos de beneficiarios finales. La única excepción será para las entidades extranjeras que califiquen como empresas reportantes, las cuales deberán seguir revelando la información de beneficiarios finales de las personas extranjeras.
Menos regulación no significa menos responsabilidad. Saber quién está detrás de las empresas con las que hacemos negocios, independientemente de lo que exija cualquier norma, no es un tema aislado de compliance, es la base de una gestión de riesgo sólida. El imperativo de la debida diligencia no vence con un aviso en el Registro Federal. La debida diligencia no es un capricho regulatorio, es seguridad jurídica, y esa lógica no cambia así cambien las reglas.

