
Sí, pero primero hay que aclarar algo: el “look & feel” no es un derecho en sí mismo. Es una combinación de elementos visuales (color, empaque, diseño, disposición gráfica) que pueden protegerse, siempre que estén bien identificados, estructurados y respaldados.

¿Qué es realmente el “look & feel”?
Es lo que hace que un consumidor reconozca un producto en un segundo, incluso antes de leer la marca:

Color predominante

Distribución visual

Estilo de etiquetas, bloques, tipografías

Forma del empaque

Combinación de colores

«Códigos» visuales que se repiten en toda la línea
Eso es lo que se copia más fácil, y lo que más cuesta defender si no está estructurado.

El error típico es asumir que “como todo el mundo lo reconoce”, ya está protegido
En Colombia, que algo sea conocido no significa automáticamente que sea defendible. Si el elemento visual no está bien aterrizado en registros o en evidencia clara de uso consistente, el argumento se vuelve débil.

En Colombia un color o una combinación de colores no se puede registrar por sí solos como marca
Debe estar delimitado por una forma.
Además, para fortalecer su distintividad es ideal que el público lo asocie con un origen empresarial específico. Esto es clave porque muchos conflictos entre presentaciones de empaques se ganan o se pierden por ese punto.

Registrar el signo que identifica el producto ayuda, pero no resuelve el problema real del look & feel
Lo que suele generar confusión en el mercado no es el nombre del producto sino la experiencia visual: “parecen los mismos productos”.

