El esquema aplica a productos de crédito comercial, de consumo e hipotecario, incluido el leasing habitacional. Además, el proceso de portabilidad no podrá generar costos, sanciones ni cobros adicionales al consumidor. Para iniciar el trámite, el consumidor deberá presentar una solicitud ante la nueva entidad financiera. Esta solicitará la información necesaria y estudiará si acepta o rechaza la solicitud de traslado.
Si la solicitud es aprobada, la nueva entidad deberá presentar una oferta clara, completa y comparable. El consumidor contará con cinco días hábiles para aceptarla o rechazarla. Una vez aceptada, la nueva entidad formalizará el producto y la entidad de origen emitirá el respectivo paz y salvo. De esta manera, el decreto busca facilitar el cambio de entidad y promover un sistema financiero más competitivo.

